17 años, han transcurrido, del
nefasto golpe de Estado, propinado contra nuestro comandante eterno, Hugo
Chávez Frías, una acción “preñada de buena fe” por quienes la efectuaron, esto
según, los Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, de la época, estos
días, traen a mi mente, momentos de ANGUSTIA, DE PESAR Y ALEGRÍA, en ese mismo,
orden, la angustia que se vivía, ante la impotencia, el día 11 de abril del
2002, trabajaba en la Vicepresidencia de la República, como, coordinador de
protocolo, del Vicepresidente Ejecutivo, Diosdado Cabello, y desde la Vicepresidencia,
pude ver las acciones viles, de personajes, como Berenice Gómez (la bicha), a
quien vi celebrar y bailar, ante el golpe, -aunque el 13 en Miraflores- fingía,
alegría ante la restitución del gobierno revolucionario, no olvido ese día, al
cobarde Ismael García, pataleteando, todo asustado, ese día fue muy largo,
caminando, de la Vicepresidencia a Miraflores, angustiados, ante el temor, de
ver perdida, la esperanzas de un pueblo, gente llorando, otros dispuestos a dar
la vida, entrada la noche nos informan que el Comandante se entregaría, y que
debemos retirarnos, porque una columna de tanques, venía a Miraflores y no se sabía
con qué intenciones. En altas horas de
la noche, partimos a nuestros hogares, pude ver las desesperanzas, de los
vecinos, que al verme llegar, preguntaban, por el Comandante eterno ¿Qué va
pasar? Esa noche, no pude, conciliar el sueño.
El 12 me fui a la Vicepresidencia, a ver qué ocurría, pude hablar, con
algunos compañeros, que estaban dispersos, no teníamos contacto con nuestros
líderes, el pesar se apodero de nuestros sentimientos, recuerdo la llamada de
algunos, para asistir a la juramentación, del dictador Carmona, propuesta que
inmediatamente rechace, trabajar con la derecha, eso nunca, algunos compañeros
decían: “que a rey muerto rey puesto”, no señor así actúa el cobarde, y mi
padre no me forjo con ese talante, lamentablemente, algunos, sucumbieron, a la
tentación y se anotaron de primeros, en la famosa lista de asistentes, a la primera, auto proclamación, que se
realizó en Venezuela, la del dictador, Carmona Estanga, otros se agazaparon y no se retrataron, a
veces creo que el golpe debió durar unos días más, para que salieran, de una
vez las máscaras, que han tardado en salir, el 12 de abril de 2002, fue un
largo día de horror, todo lo creíamos perdido.
Así llegamos al día 13, en la casa, viendo TV, resignado, cerca del
mediodía, recibo la llamada, del embajador Andrés Eloy Rondón, quien me
informa, que el jefe (Diosdado Cabello) será juramentado, y que el dictador
abandonaba Miraflores, y que además,
iban a rescatar, al Comandante eterno, pego un salto de la cama, le informó a
mi mama lo que estaba ocurriendo, y marcho al Palacio de Miraflores, en ese
momento, vivía, en la Av. Sucre de Catia muy cerca de Miraflores, entro por la
prevención 1 del Palacio de Miraflores y me encuentro con el periodista, Carlos
Javier Rojas, Jefe de Información del Ministerio de la Secretaria de la Presidencia,
nos dimos un fuerte abrazo, y me pide que lo acompañe a buscar una cámara,
pasamos al edificio administrativo, y de allí , al Salón Ayacucho, pudimos ver
los destrozos, el odio, el cuadro de Bolívar en el piso, Carlos Javier toma una
de las cámaras que quedaba en buenas condiciones, le pase un trípode, la coloca
la prueba, después resulta, que no la pudimos sacar, la cámara del trípode, me
toco, por ser el más joven, cargarla, y servir de asistente de cámara, poco a
poco, fueron llegando nuestros líderes políticos, un grupo de los que habíamos
llegado fuimos al sótano, de Palacio Blanco, donde permanecían, alguno de los opositores,
que asistieron, a la auto proclamación, y se habían quedado, atascados en Palacio,
porque de salir, corrían el riesgo de ser linchados. Isaías Rodríguez, llego
para garantizarles, el derecho a la integridad, física y a la vida, derechos
que ellos le negaron a los líderes revolucionarios, recuerdo, el rostro, del
proclamado procurador de Carmona, el mismo valentón, que derogó, la Constitución
y otras cosas más, orinado, recordé ese decir popular de que “todo bicho malo
es cobarde”, bueno esperamos la llegada del Vicepresidente Diosdado Cabello y
se procedió, al acto de juramentación, mientras llegaba, el Comandante Chávez y
asumir la primera magistratura, ahora, no solo con el derecho que le daba,
haber ganado las elecciones, ahora restituido y llevado al Palacio de
Miraflores, del brazo del pueblo, que alegría, ver al comandante Chávez en el Salón
Ayacucho, hablándole al pueblo y desde ahí y en medio de la alegría, ver el
rostro de la traición, al final de las
escaleras, vi al General Uson Ramírez, dando lastima, creyendo tal vez, que sería
perdonado, y volvería al Ministerio de Finanzas, que horror, la traición no
tiene vergüenza, ese ya 14 de abril, después de las palabras del Comandante
Chávez, volví a mi casa, y que diferencia un 11 tan triste, un 12 de derrota y
un 13 de felicidad, por eso decimos, que todo 11 tiene su 13.
A 17 años, agradezco a Dios
todo poderoso, permitirme, vivir estos tiempos de revolución y hacerlo del lado
correcto, de la historia, leales siempre, traidores nunca.
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